Y ahí viene caminando con su blusa ombliguera
Con su mirada que mata…
Todos dejan entrar a esa ramera

No se vende a otros…
Se entrega

La soledad, la nostalgia…
Incluso la melancolía son sus fieles amigas

Como el color azulado de los muertos
Al pasar a la “mejor vida”…
Como ese cielo que si se enoja truena
Pero al final el muy débil llora…

Ahí viene de nuevo a mi puerta
Por más que lucho, por mas grito
Me derrite los ojos
Me convierte la sonrisa
En quejido y sollozo

A mi cuerpo esclaviza
Tirándolo al piso
Deseando no vivir
Implorando enfermizo

Ahí viene, va llegando limpiando mi pintura
Me descubre la cara
No servirá de nada
El disfraz de su llegada

Como el mar que no deja vivir a los peces fuera
Porque se quedaría vacío…
Por esas flores azules que se creen especiales
Y en realidad temerosas saben que son casi extintas…

Como azul es mi vida
Desde su arribo…
Como el color primario
Del pez marino más grande
Azul ha sido el color de su sangre

Ahí viene, caminando sin prisa, no se preocupa
Esperando mi inútil lucha y no le pesa
Ni me ve con asombro la cínica
Porque sabe que yo soy yo y ella es mi tristeza.