Este es el testimonio de mi cuerpo.
"Y desnudo quedo de ti. Sin saber el destino de la sombra de los dedos en su pie. El suicidio que provocó a mi vientre lo no entrañable de tus ojos, reencarnó aquella desdichada traición que mi cuerpo hablante añoraba, así cuando por fin durmió envuelto en un capullo utópico de sus propias vísceras el corazón que ahora raspa, gracias a la auto humillación del rostro que se esconde cual cobarde, tras una telaraña interminable de mentiras que veneran lo sombrío de un crepúsculo inexistente porque sueñan enfermizamente que se pueden proteger del efecto imperceptible de los acogimientos sangradores del desalmado amor."
- Perla G.
